-->


(...) y esa molesta necesidad de cotejar pasado y presente segundo a segundo, algo a la vez melancólico y promisorio, principio y fin, algo que ahora empezaba a materializarse en una fuerte jaqueca. Algo, que lo enrarecía todo.

Iosi Havilio. Estocolmo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada